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Para iniciar este recorrido, a escasos 13 km. de Palma de Gran Canaria, encontramos la ciudad de Telde. Haciendo un pequeño desvío hacia el centro de la isla, vale la pena detenerse en Valsequillo por sobre todo debido a su interesante pasado histórico condensado en la Iglesia San Miguel Arcángel........más
Para iniciar este recorrido, a escasos 13 km. de Palma de Gran Canaria, encontramos la ciudad de Telde. Haciendo un pequeño desvío hacia el centro de la isla, vale la pena detenerse en Valsequillo por sobre todo debido a su interesante pasado histórico condensado en la Iglesia San Miguel Arcángel, construido en un antiguo Cuartel de Caballería. En el Mirador de Helechal se disfruta delas mejores vistas de la isla desde montañas escarpadas y profundas hasta planicies relajantes, donde se cultivan fresas y flores. Por eso mismo si lega un domingo tendrá la oportunidad de comprar almendras, vinos y quesos, además de frescos productos regionales. Siguiendo la ruta, entre dos barrancos, el de Aguatona al norte y el Guayadaque al sur, encontramos el "Ingenio", uno de los pueblos más antiguos de Gran Canarias. Antiguamente fue el centro de destilería de la caña de azúcar (de ahí el nombre y la maquina de presión de caña de azúcar que recibe al viajero en la entrada de la población), pero en la actualidad se ha dedicado, por sobre todo, al cultivo del tomate. El Ingenio es conocido por el bordado canario en hilo y en el Museo de Piedras y Artesanías, además de una interesante colección de cerámica y herramientas agrícolas antiguas, se tiene la posibilidad de ver a expertas hilanderas haciendo su trabajo. No perderse la Plaza de la Candelaria, rodeadas de típicas casas señoriales canarias y la Iglesia de Nuestra señora de la Candelaria, también de estilo colonial, que se recuerda por la bóveda blanca que puede ser percibida desde la distancia. También es interesante llegar hasta el Barranco de Guayadaque, Parque Natural, que ofrece todo tipo de entretenimiento y tiene valiosas huellas del pasado prehistórico de la isla. Profundas laderas y más de 80 especies endémicas (cactús y almendros), además de tener la posibilidad de encontrar el lagarto más grande del mundo, llamado Lagarto Canarión, es una de las razones para que los amantes de la naturaleza visiten este barranco. Hay un cementerio prehistórico formado por cuevas inaccesible que se llega por laberínticos senderos a través de un entorno natural sorprendente. Llama la atención que muchas de las casas de los habitante estén hechas sobre rocas, aunque en apariencia se trate de casas normales. Si quiere disfrutar de una excelente comida tradicional canaria, al final del camino hacia las cuevas se encontrarán con el curioso restaurante "Tagoror", conocido por sus vinos canarios (más fuerte que el habitual).........Ver más La información descripta fue gentilmente cedida por GranCanaria.com Disfruta Gran Canarias al Máximo Te ofrecemos, las mejores opciones del mercado para que llegues, te hospedes o disfrutes de Gran Canarias al máximo. |